Una caja de herramientas para reparar contenidos engañosos
Una caja de herramientas para reparar contenidos engañosos
Esnaider Monterrosa   |    19 mayo, 2020  DOSSIER

SUMARIO

El presente artículo nos ofrece un conjunto de herramientas para ser aplicadas en el trabajo de desmontaje de aquellas notas informativas que no son verdaderas y que circulan desde el entorno digital hasta el punto de convertirse en “virales” rápidamente. Pero el ensayo no solo se queda en el desmontaje de “noticias falsas”, sino que apuesta por la necesidad de alfabetizar en herramientas de verificación.

 

Introducción: cosas vemos, intenciones no sabemos

 

Una cadena de WhatsApp que afirma que “están raptando niños a la salida de los colegios”, sin voceros ni mayores precisiones. Una foto de Twitter en la que se aprecia la Torre Eiffel de noche iluminada con una fisicromía de Cruz-Diez. Una historia anónima y atemporal en Facebook que asegura la existencia de una “invasión de viviendas” en una región venezolana. Los tres, relatos y mensajes capaces de alcanzar un carácter viral en tanto circulan por distintas tecnologías de información y comunicación. Los tres, capaces de remover y excitar emociones propias del ser humano como el miedo, la alegría y el enfado, respectivamente. Los tres, invenciones del intoxicado ecosistema mediático digital venezolano, llamadas a ser desmontadas con la asistencia de herramientas para la detección de contenidos falsos.

 

Las tecnologías de comunicación e información, principal canal de difusión de mensajes noticiosos en la actualidad, son el resultado de la confluencia de tres elementos por los cuales se desplaza Castellanos (2011): la computación, las redes de comunicación y la creación de contenidos. “Una tecnología se convierte en un medio al momento de su aprehensión social, pues moviliza complejas transformaciones e interacciones de carácter cultural” (Castellanos, 2011, p. 17).

 

Dotados de una profunda centralidad en la vida pública, los medios digitales ensanchan las capacidades técnicas de la comunicación y elevan a niveles exponenciales la circulación de mensajes. Los hay de todo tipo y finalidad, desde los concebidos para promover el desarrollo, la democracia, las ciencias o las artes, hasta los planificados para desinformar con intencionalidades generalmente preestablecidas.

 

En las siguientes líneas procuraremos ofrecer un panorama teórico y sobre todo práctico sobre cuáles herramientas pueden ser empleadas en el obligatorio trabajo de desnudar mentiras comunicacionales, acompañado por algunos criterios de aproximación a ellas.

 

Informática, para el bien

 

Entre las apreciaciones positivas y negativas que coexisten en el campo teórico sobre el fenómeno de la informática, Fernández y otros (2019) son de los que creen que esta disciplina, en un contexto de contenidos falsos y desinformación, se puede erigir como un aliado a la hora de analizar y sistematizar la veracidad de contenidos en línea.

 

Estas técnicas propias de la ciencia informática se convierten en herramientas que permiten al usuario humano analizar y decidir sobre un gran conjunto de contenidos, delegando en la computadora el análisis de criterios e indicadores cuya evaluación puede ser automatizada, y dejando en el ser humano el razonamiento final y la decisión sobre qué debe ser considerado como una noticia confiable, dudosa o falsa. (Fernández y otros, 2019, p. 74)

 

Entendemos, pues, por herramienta de verificación toda aplicación, sitio web, motor de búsqueda o extensión de buscador que tiene como finalidad arrojar indicios sobre la veracidad o falsedad de un dato, desde la base de algoritmos determinados.

 

Su correcta utilización pasa por un prerrequisito de alfabetización digital, o el proceso de enseñar y aprender a usar nuevas tecnologías de información y comunicación para, a través de ese mecanismo de apropiación social, convertirlas en medios, en este caso, para ayudar a contrarrestar el fenómeno de la desinformación.

 

Como indica Fernández-García (2017), la alfabetización mediática digital es más necesaria que nunca. Incluso, existe un interés renovado en desarrollar la alfabetización en materia informática, como consecuencia del fenómeno de viralización de los contenidos falsos.

 

En tiempos de comunicación digital y redes sociales, ciertamente los procedimientos de falsear noticias y para detectar dónde hay una falsedad o no, resultan más sofisticados, aunque la historia del periodismo alecciona que esto siempre ha ocurrido. En la actualidad, las llamadas “noticias falsas” (término, cuando menos polémico) ahora no solo se difunden de inmediato, sino que se viralizan de manera muy rápida. He aquí otra razón para alfabetizar en herramientas de verificación.

 

Algunas herramientas

 

En cualquier caja de herramientas hogareña convergen piezas de mayor o menor frecuencia de uso, concebidas por distintos fabricantes, construidas con materiales varios, realizadoras de funciones tan específicas como diversas y poseedoras todas de alguna utilidad.

 

Algo similar ocurre en esa gran caja de herramientas que es la nube del medio digital: ofrece una cada vez más amplia gama de aplicaciones y herramientas digitales que, con esta debida alfabetización digital de por medio, pueden resultar útiles en el combate de la desinformación y en el desmontaje de contenidos falsos. La mayoría funciona de manera gratuita y en idioma inglés.

 

En sus boletines 20, 21 y 23, distribuidos por correo electrónico entre noviembre y diciembre de 2019, el Observatorio Venezolano de Fake News dedicó su sección “Para estudiar” a inventariar algunas herramientas de verificación. Lo que haremos a continuación es reproducir íntegramente una lista de por lo menos 23 sitios que entonces tuvimos la oportunidad de recopilar para el OVFN:

 

1.- Google Imágenes: la modalidad más famosa de Google para búsqueda inversa de imágenes. El usuario debe hacer clic en “Search by image”, introducir el URL o cargar la imagen que desea someter a búsqueda y, después de buscarla en la nube, Google Images arrojará todos los sitios web en los cuales ha sido publicada.

 

2.- FotoForensics: revisa si una imagen fue alterada. Al cargar la imagen dudosa, compara el resultado: cada pixel de un color diferente al negro en el análisis resultante representa un pixel que fue alterado digitalmente.

 

3.- TinEye: también se utiliza para saber si una imagen es original o trucada, e igualmente compara la foto falsa con la foto original que tomaron para hacer el montaje, con el valor agregado de que indica desde cuándo la foto original está en Internet.

 

4.- Forensically: escanea cualquier fotografía con la finalidad de hallar alteraciones. Tiene un amplio menú para maximizar, detectar zonas clonadas, analizar ruido, gradiente de iluminación, metadata y etiquetas geográficas, entre otros.

 

5.- Image Edited?: ofrece un veredicto sobre si una foto específica que se cargue ha sido editada o no. Aporta, además, un informe de los metadatos de imagen sin procesar (EXIF), útiles para conocer fecha y hora de generación del nodo de archivo y resolución exacta.

 

6.- ImgOps: identifica fotos falseadas o de fuentes dudosas. Reúne funcionalidades que permiten conocer metadatos de la imagen (autor, fecha de publicación…), hosting donde se publicó y análisis que ayudan a desvelar una posible edición de la foto.

 

7.- Izitru: hace un recuento de las “foto-trampa” más famosas de la historia, desde 1860 hasta 2016. También las organiza por categorías para su búsqueda.

 

8.- TruePic o InVID: si bien las anteriores de esta lista se limitan al análisis de fotos, estas dos incorporan la verificación de videos. La segunda funciona como un plug-in (complemento) en el buscador.

 

9.- Fact Check Explorer: un buscador de Google que contiene una barra para ingresar las palabras claves de la noticia a corroborar. Arroja distintas publicaciones de referencia que hicieron chequeo y obtuvieron veredictos (falso, verdadero…) de esa información.

 

10.- Trusted News: extensión de Google Chrome que ayuda a echar un ojo más crítico a las noticias, mediante la calificación de noticias falsas, cuestionables o confiables.

 

11.- Fake News Detector: extensión para Google Chrome o Firefox, que permite detectar y señalar fake news mediante un robot que llaman Robinho. Verifica las noticias desde el feed de Twitter y Facebook, o también copiando y pegando el enlace o texto en un campo del sitio web.

 

12.- News Cracker: extensión de Chrome que, al ser descargada, permite evaluar páginas web con contenido dudoso, a través de escalas numéricas. El rating toma en consideración la precisión del titular, la objetividad del texto, el uso de fuentes confiables y la exactitud de los soportes que presenta el texto.

 

13.- FactoidL: extensión de Chrome que, al ser descargada, comprueba la precisión del contenido de la página web en función de otras fuentes web, cuando no estamos seguros de que lo que leemos es correcto. Generalmente compara las oraciones con lo que dice Wikipedia.

 

14.- Plagiarisma: verificador de contenido. El usuario se registra con su cuenta de Facebook y pega el texto. Permite también verificar una URL o cargar archivos. Igualmente puede buscar artículos, patentes, opiniones legales y revistas en Google Scholar, así como libros de Google.

 

15.- Plagtracker: verificador de contenido. Revisa textos de hasta 5 mil caracteres por mes y los compara con millones de webs y de documentos académicos. Disponible en varios idiomas.

 

16.- Duplichecker: verificador de contenido. Permite copiar una publicación o cargar un archivo para luego compararlo frase por frase en buscadores. Disponible en inglés.

 

17.- Copyscape: verificador de contenido. Funciona buscando páginas duplicadas. Las opciones Premium incluyen la opción de fijar alertas cada vez que detecta un contenido duplicado.

 

18.- Skyline Webcams: presenta cámaras web en directo de los lugares, edificios y monumentos más importantes del mundo. Igualmente permite ver los time-lapse, o el resumen de las últimas 24 horas de una panorámica, llevados a menos de 2 minutos. ¿Recibió una imagen de la torre Eiffel iluminada en alusión a alguna conmemoración? Ingrese y véala en tiempo real.

 

19.- Url Trends: hace informes de tendencias de URL específicas. Al introducir una URL, en su versión gratuita, arroja el número en la lista de popularidad de Alexa y, en ocasiones, también acopia datos de hasta otras cuatro diferentes plataformas de análisis.

 

20.- Yenchi: herramienta venezolana para la geolocalización y el seguimiento de incidentes de violencia de género. Está a disposición de quienes quieran realizar aportes para visibilizar la persistencia de estos terribles hechos en el país.

 

21.- Mapchecking: ayuda a calcular cuántas personas asisten a una manifestación. Se debe indicar la densidad media de personas (generalmente es de 3 a 4 por metro cuadrado) y seleccionar el área que abarcó esa concentración. El trazado, mediante puntos y líneas que pueden reajustarse, es sencillo. La herramienta da como resultado el número de personas que más o menos caben dentro del área trazada.

 

22.- Botometer: ayuda a la detección de perfiles falsos o bots, muy usados regularmente para la creación de matrices de opinión o contenidos falsos.

 

23.- Hoaxy: es un servicio abierto que permite rastrear de forma automática la propagación de las noticias con el objetivo de analizar el problema y poder diseñar estrategias que terminen con la desinformación que supone la difusión de noticias falsas, rumores y teorías de conspiración. El sistema emplea una serie de rastreadores web para detectar enlaces a artículos publicados en sitios de noticias falsas. Después, mediante una Interfaz de Programación de Aplicaciones (API) de redes sociales, Hoaxy comprueba cómo se propagan estas noticias falsas por Twitter. El usuario solo tiene que escribir en el buscador de la plataforma el tema que le interese y el servicio le devolverá un listado con los contenidos falsos que se han publicado sobre el asunto.

 

Se trata de una lista necesariamente abierta, en atención a la impresionante cantidad de nuevos datos que cada segundo son cargados a Internet.

 

Autores clásicos del periodismo aleccionan la inconveniencia de pretender que el grabador encendido “piense” por el reportero, como para descargar en esta herramienta tecnológica el trabajo profesional de interpretación social de la realidad. Lo mismo, nos atrevemos a sugerir, debería aplicar para las herramientas de verificación: no pueden ni deben suplantar el derecho legítimo a usar la razón, desde la duda, sobre los contenidos que leemos.

 

Educación, a modo de conclusión

 

Más allá del dominio técnico de herramientas, lo más importante es el desarrollo de capacidades que le permitan a la sociedad estar mejor entrenada para vencer la desinformación.

 

Una iniciativa poderosa es la educomunicación, en el entendido de que la incorporación de las tecnologías de información y comunicación en la educación transforma la manera en que esta relación comunitaria humana se lleva a cabo entre sus actores.

 

Dentro de las acepciones de educomunicación que repasan Chiappe y Arias (2016) nos decantamos por presentarla aquí, como un aporte de cierre, desde la necesidad de educar, capacitar y formar a los ciudadanos digitales en las maneras como pueden sacar provecho de estas herramientas de verificación a la hora de confrontar la veracidad de contenidos dudosos.

 

Es de interés de la educomunicación comprender entonces los procesos de enseñanza y los de aprendizaje desde una mirada comunicativa en la cual se logren identificar barreras para salvar y potencialidades para aprovechar en beneficio de un aprendizaje mucho más profundo y pertinente a los requerimientos de nuestros días. (Chiappe y Arias, 2016, p. 469)

 

En el contexto venezolano, esta misión enfrenta barreras como los problemas de acceso, conectividad y velocidad de Internet, pero también representa potencialidades en tanto sociedad polarizada y con alta conflictividad política y social; un caldo de cultivo predilecto de los contenidos falsos.

 

Se recomienda, finalmente, que los medios también lleven a cabo iniciativas para educar a los ciudadanos en cuestiones básicas de herramientas de verificación, con la intención de reforzar las capacidades de lectura crítica de los textos de la comunicación.

 

 

Bibliografía


BOLETÍN DEL OBSERVATORIO VENEZOLANO DE FAKE NEWS. Viernes 22 de noviembre, año 1, número 20.

________ Viernes 29 de noviembre, año 1, número 21.

________ Viernes 6 de diciembre, año 1, número 23.

 

CASTELLANOS, V. (2011): “¿Qué es un nuevo medio?”. En: Revista Mexicana de Comunicación, 127 (julio-septiembre), 15-17.

 

CHIAPPE, Andrés y ARIAS, Vivian (2016): “La Educomunicación en entornos digitales: un análisis desde los intercambios de información”. En: Opción, 32, No. especial 7, 461 – 479.

 

FERNÁNDEZ-GARCÍA, Nuria (2017): “Fake news”: una oportunidad para la alfabetización mediática”. En: Nueva Sociedad, 269, mayo-junio. Disponible en: https://nuso.org/articulo/fake-news-una-oportunidad-para-la-alfabetizacion-mediatica/

 

FERNÁNDEZ, Julián; ÁLVAREZ, Belén; LASIA, Sebastián; CONSTANZO, Bruno; Di IORIO, Ana Haydée (2019): La informática como herramienta de verificación ante la problemática de las fake news. Simposio Argentino sobre Tecnología y Sociedad. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/338554736_La_informatica_como_herramienta_de_verificacion_ante_la_problematica_de_las_fake_news

 

SCOLARI, C. (2008): Hipermediaciones. Elementos para una teoría de la comunicación digital interactiva. Barcelona: Gedisa.

Daniel Pabón

Licenciado en Comunicación Social y magíster en Ciencias Políticas por la Universidad de Los Andes. Profesor de periodismo de la Universidad de Los Andes en el Táchira (2014-2019) y de la Universidad Central de Venezuela en Caracas (2019-actualidad).